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25 Mar , 2018  

Liga Euskal Herria Juvenil Masculina

Fase II Jornada 8: Leioa WLB (13) – CW Donostia (9)

0 – 1 | 4 – 1 | 4 – 3 | 5 – 4

Oier Mujika, Asier de Santos (4), Iñigo Mate (2), Asier Zabaleta, Ander Iñarra (1), Julen Espila, Julen Pazos (2), Aitor Zaldua, Imanol Arruabarrena.

Superioridades: 4/12
Inferioridades: 5/8
Penaltis a favor: 1/1
Penaltis en contra: 0/0

Ayer domingo, el equipo juvenil masculino jugo la segunda jornada de la fase final de la Liga Euskal Herria de la categoría. En lo que era la octava jornada, se ha adelantado para cuadrarla en calendario, nuestros chicos cayeron derrotados ante la escuadra de Leioa WLB. En un buen partido en cuanto a actitud, peleamos de inicio a fin, un mal segundo cuarto (igual que en el partido de ida) nos condicionó durante todo el choque. Empezamos bastante concentrados. Activos en defensa, siempre dispuestos a echar una mano al compañero, y en ataque con las ideas claras. Por desgracia, cierta precipitación en el último pase y las finalizaciones nos privaron de obtener un rédito mayor (1 – 0). Una verdadera lástima, porque desarrollamos un juego realmente compacto. Repetimos, defensas casi perfectas (en las ocasiones que alguien fallaba o se veía superado un compañero acudía al rescate) y ataques con criterio (ocupando bien los espacios y dando sentido a la circulación de balón). Pero un poco de precipitación y algo de imprecisión, suelen ir de la mano, nos dejaron poca renta. Y lo pagamos. En el segundo periodo, la situación nos superó. No supimos leer cómo se estaba desarrollando el partido y dejamos que los locales se hicieran con el mando de la contienda. En un abrir y cerrar de ojos, perdimos la poca ventaja que teníamos. No sólo eso. También el temple y la sangre fría. Algo desquiciados, empezamos a ir a remolque. Los goles fueron cayendo, cuatro para ser exactos, y llegamos al ecuador del choque dos tantos abajo (4 – 2). A partir de ahí, las riendas no eran nuestras. Si bien seguimos en la brecha, nuestros chicos jamás bajaron los brazos a pesar de llegarse a ver cinco goles por debajo, la solvencia que habíamos mostrado en el primer cuarto no volvió a hacer acto de presencia. En conclusión, tenemos potencial pero nos cuesta ser regulares. Nunca damos una guerra por perdida, pero nos cuesta mantener el plan de batalla (a veces galopamos alocadamente sin dirección concreta). Por otro lado, y no es la primera vez que pasa, nos afecta demasiado las “incidencias” externas. ¿Solución? Como decimos siempre, seguir entrenado duro día a día para conformar un bloque sólido y sin fisuras. Todos para uno y uno para todos (ayudémonos). Desde el cuerpo técnico valoramos positivamente el partido, ya que pudimos ver como se luchaba sin tregua. Enhorabuena por el esfuerzo.


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