Noticias

Desacertados

26 Feb , 2018  

Liga Euskal Herria Juvenil Masculina

Fase Final Jornada 4: Urbat IKE (14) – CW Donostia (6)

3 – 1 | 4 – 1 | 3 – 0 | 4 – 4

Oier Mujika, Asier de Santos, Iñigo Mate (1), Jon A. Villaverde (2), Erik Pérez, Xabier Aranzábal, Asier Zabaleta, Ander Iñarra (2), Eneko Vega, Julen Pazos (1), Imanol Arruabarrena.

Superioridades: 1/6
Inferioridades: 5/8
Penaltis a favor: 1/1
Penaltis en contra: 0/0

Ayer domingo, el equipo juvenil masculino disputo la cuarta jornada de la fase final de la Liga Euskal Herria de la categoría. En un partido donde intentamos jugar y nos esforzamos al máximo, increíble cambio de actitud en tal sólo una semana, nuestros chicos cayeron de forma contundente ante uno de los favoritos al título: Urbat IKE. Los locales, siempre intensos en su juego y muy eléctricos, impusieron un alto ritmo desde el pitido inicial. Nosotros, recogimos el guante. Quizás un error, ya que preferimos madurar un poco más nuestros ataques, sobre todo los posicionales, para obtener una situación clara de lanzamiento. En ese juego de ir y venir, poco pudimos hacer. Aunque aguantamos físicamente, los contragolpes recibidos fueron más por despistes al terminar los ataques que por una mayor velocidad natatoria de nuestro rival, nuestra efectividad bajó muchos puntos. Durante los tres primeros cuartos apenas logramos lanzar entre los tres palos. Entre los tiros que se iban directamente fuera, sin duda pusimos a prueba la estructura del edificio a base de pelotazos, y los que bloqueaba la defensa local, no supimos si había o no portero en la meta rival. Además de eso, en muchas fases del choque dio la sensación de que no supimos (queríamos pero no encontramos la forma) ayudarnos, ni en defensa, nos costó tiempo y medio empezar a dar los cambios, ni, sobre todo, en ataque. Los dos triángulos se molestaban en casi todas las jugadas. Entre las reducidas dimensiones de la piscina y que no terminábamos de aclararnos en aprovechamiento y ocupación de espacios, perdimos mucho potencial. Prueba de ello son las superioridades numéricas. Mientras los locales firmaron un más que aceptable 5 de 7, 71%, nosotros hicimos un paupérrimo 1 de 5, 20% (la última expulsión de cada equipo fue doble). No obstante, repetimos que la actitud mostrada por todos los jugadores, del primero al último, fue impecable. Se esforzaron al máximo y pelearon cada acción desde el principio hasta el final. No se bajaron los brazos. ¡Bravo! Si conseguimos mantener esa ilusión hasta el final, quizás consigamos dar alguna que otra sorpresa. Nuestra más sincera enhorabuena. A seguir trabajando duro día a día.


Comments are closed.