Noticias

Asfixiados

30 Abr , 2017  

Liga Euskal Herria Juvenil Masculina

Fase II Jornada 5: CW Donostia (1) – CW Navarra (8)

1 – 2 | 0 – 4 | 0 – 2 | 0 – 0

Antxon Gracenea, Asier de Santos (1), Koldo Domínguez, Javier Zulaica, Daniel Zulaica, Oier Mujika, Asier Zabaleta, Ander Iñarra, Iñigo Antín, Jon Aranburu.

Superioridades: 1/7
Inferioridades: 1/2
Penaltis a favor: 0/0
Penaltis en contra: 0/0

Este sábado, el equipo juvenil masculino salió derrotado de su enfrentamiento con el conjunto del CW Navarra. En un encuentro muy intenso y con un ritmo de juego bastante alto, nuestros chicos pusieron todo y más (se vaciaron por completo) para tratar de frenar las acometidas de los visitantes. Pero los navarros son un martillo pilón. No paran de percutir. Una y otra vez. Es más, si se lo propusieran, incluso podrían tirar un muro a cabezazos. Sin duda, un espejo donde mirarse. Desde hace años, la institución pamplonesa se caracteriza por formar bloques extremadamente compactos, sin grietas, sin fisuras. Nadie destaca sobre manera, pero tampoco nadie desmerece la labor de sus compañeros. En definitiva, un equipo con mayúsculas. En cuanto al partido, igualdad máxima durante la primera parte. Ambas escuadras tenían claro qué querían hacer y trataron de imponer su idea a la otra. Cómo nadie cedía, el domino era compartido. Sólo el mayor acierto en la definición de los navarros impidió que el cuarto terminara en tablas (1 – 2). Por desgracia, en el segundo periodo, no pudimos aguantar el ritmo. La piedra que teníamos que sostener era demasiado pesada. Aunque seguimos defendiendo con corrección el juego posicional, no pudimos contrarrestar las transiciones en inferioridad. Su defensa al hombre terminó por asfixiarnos, provocando pérdidas de balón y los consiguientes contragolpes. Resultado, parcial de 0 – 4 que ponía el choque cuesta arriba. En el tercer tiempo, volvimos a controlar nuestro ataque, sin pérdidas y con una circulación más o menos fluida, pero no pudimos revertir la situación. Éramos incapaces de finalizar en gol las situaciones de peligro que generábamos. Tampoco fue nuestro día en las superioridades numéricas. Anotamos la primera al comienzo del partido para errar las otras seis a lo largo de los tres periodos restantes (1/7). En la última parte, los dos equipos propusimos defensas zonales que terminaron por cortocircuitar a los ataques. Hubo lanzamientos por ambas partes pero que no inquietaron en demasía a los porteros (0 – 0). En conclusión, la mayor fuerza como bloque del combinado pamplonés impuso su ley. No obstante, desde el cuerpo técnico seguimos pensando que tenemos capacidad para pelear estos partidos ante estos rivales de entidad, pero necesitamos convicción en las propias posibilidades. Tener claro qué es lo que queremos e ir a por ello sin miedo. Enhorabuena por el trabajo y esfuerzo mostrado. A seguir entrenando duro día a día.


Comments are closed.